HOLA KUALA LUMPUR

 

 

Entramos en un nuevo año y que mejor manera que hacerlo con un viaje, para ello nos desplazamos a la capital española para empezar nuestra aventura.

El día 2 de Enero pusimos rumbo a Madrid para al día siguiente volar desde el aeropuerto Adolfo Suarez Madrid Barajas.

Al llegar, fuimos a la zona del centro al piso que reservamos con Airbnb. Una vez instalados, salimos a ver la Plaza Mayor y las calles que le rodean ya que estábamos en navidad y la decoración era preciosa.

Aprovechamos nuestras horas en Madrid para quedar con nuestros amigos de GTMDreams, que si no les conocéis, clicando en su nombre os llevará a su blog, os lo recomendamos.

Una vez con ellos pudimos disfrutar de buenas conversaciones viajeras y sobre nuestros futuros viajes y algún que otro secreto, pero eso quedará entre nosotros. Llegó la hora de despedirse a pies de la Plaza Mayor después de unas horas juntos y al día siguiente pusimos rumbo al aeropuerto.

Nos esperaba un viaje largo pero la emoción podía con todo así que nos montamos en el avión y sin darnos cuenta llegamos a Estambul , el vuelo lo hicimos con la compañía aérea Turkish Airlines, la cual ya conocíamos  porque el viaje que hizo Jon a Dubai fue con ellos.

Es ahí cuando la realidad nos bofeteo porque nos esperaban siete horas de escala y los minutos empezaron a alargarse, hasta que nos dimos cuenta de que nos llevamos un pequeño juego de mesa para pasar el rato, y… ¡MENOS MAL! Hablamos del Monopoly, que mejor juego para pasar tantas horas, todos sabemos lo largas que son las partidas jeje.

Transcurridas las dichosas horas de escala sonó por megafonía la llamada de ir a la puerta de embarque y allí que fuimos felices de la vida, y decimos eso porque aún no sabíamos la que nos esperaba…

Al subir al avión nos dimos cuenta que se estaba retrasando pero lo pasamos por alto, pero cuando vimos a un policía subir al avión, nos miramos y dijimos a la vez que algo estaba pasando. Cabe destacar que el vuelo era dos semanas después de los atentados que sufrió la ciudad.

Después de casi dos horas con continuas subidas y bajadas de avión tanto de policías como de médicos, por fin nos pusimos rumbo a Asia sin saber lo que pasó dentro.

Nuestra experiencia con el viaje no pudo ser mejor, juegos y películas en castellano, así como bebida y comida incluida a bordo, y como no, alguna que otra hora de sueño… favoreció a que llegáramos a la capital malaya menos cansados de lo previsto, aunque teníamos mucho sueño.

Una vez en el aeropuerto de Kuala Lumpur solo nos quedaban tres cosas, recoger las maletas, cambiar dinero e irnos a nuestro hotel.

Las maletas llegaron sin problemas y es cuando Jon fue al baño y al salir y sacar dinero nos dimos cuenta que… ¡SE DEJÓ LA CAMARA EN LOS BAÑOS! De esto pasaron unos 15 minutos.

Tras este mini infarto que nos dio fuimos directo a montarnos a un taxi, pero para ello, hay que comprar un ticket para poder subirnos a uno.

Es en esa oficina de la foto es donde hay que sacarlos, y tened en cuenta que el precio variará en función de las personas, maletas y punto de la ciudad a la que vayáis. Una ve en el taxi y tras aproximadamente 40minutos, llegamos al hotel ya con ganas de ducharnos y descansar, no sin antes buscar un lugar para cenar algo.

Si queréis ver toda esta aventura de viaje, a continuación os dejamos nuestro video de la llegada a Kuala Lumpur.

 

 

Deja un comentario