BATU CAVES

Si te estas planteando ir a Kuala Lumpur o a Malasia en general, seguro que es porque uno de los atractivos que te gustaría ver son Batu Caves.
En el post de hoy contaremos nuestra experiencia cuando las visitamos y nuestra opinión sobre ello.

COMO LLEGAR

Tenemos que confesar que cuando organizamos nuestro itinerario de viaje e incluimos esta visita pensamos que nos llevaría bastante tiempo ya que al ver imágenes en internet pensamos que estaría alejado de la ciudad, que por decirlo de alguna manera estaría casi en el bosque o la montaña, pero, ni mucho menos.
La realidad es que Kuala Lumpur está pegado.

Ane en Batu Caves con la ciudad de fondo.

Teniendo esto en cuenta os podéis imaginar que ir no es nada complicado, las dos opciones que hay, o al menos de las que tenemos constancia son el taxi y el tren. Lo más cómodo es el taxi ya que te deja en la misma puerta pero lo más barato es viajar en tren.

TREN

Para poder ir a Batu Caves en tren, lo primero es ir a KL SENTRAL, la principal estación de transporte público de la ciudad, AQUÍ os dejamos su página web.
Desde KL SENTRAL hay un tren que te lleva directo a Batu Caves, es la última parada de la linea y en cerca de media hora has llegado, el precio, como os podéis imaginar es muy barato, tiene un coste de 2 Ringgit Malayos lo que equivale a 0,39€.
La estación de tren te deja aproximadamente a unos 200-300 metros de las cuevas así que toca andar un poco.

TAXI

Nosotros fue la opción que elegimos para ir, el día anterior acordamos con un taxista que nos viniese a recoger al hotel a una hora determinada y negociamos el precio. Podéis suponer que es bastante más caro que el tren pero aún así sale barato para lo que estamos acostumbrados a pagar en España.
Pagamos alrededor de 25 Ringgit Malayos (RECORDAD QUE SIEMPRE HAY QUE REGATEAR) lo que equivale a 4,94€ en estos momentos, dependerá un poco de como este el cambio de divisas pero no variará mucho y el trayecto es de unos 25 minutos desde las Torres Patronas como punto de salida.

Captura de pantalla de Google Maps.

SU HISTORIA

Estas increíbles cuevas situadas a 13 km al norte de kuala Lumpur, es un tesoro nacional y uno de los sitios hindúes más sagrados de Malasia. Sus paredes, de roca caliza hacen una forma de cúpula que le da la magia que este precioso lugar posee.

Su descubrimiento se le otorga a William Hornaday, un naturalista estadounidense que se dice que el descubrimiento fue en 1878, aunque las cuevas ya eran conocidas por los pobladores chinos y los indigenas locales que iban allí a recoger guano.

LAS CUEVAS

Si bien es cierto que la cueva principal es gratuita, las cuevas anexas que tiene, cada una, tiene un precio diferente. Cada precio está puesto a la entrada de cada una así que nos llevaréis sorpresas cuando intentéis entrar y os digas que hay que pagar.

La cueva principal consta de 272 escalones hasta llegar a su punto más alto por lo que o estas en buena forma o mejor tomárselo con calma para no fatigarte. Lo mejor es subir tranquilamente y disfrutar de las vistas y de los curiosos monos que se pasean (ES MEJOR NO DARLES COMIDA Y TENED CUIDADO CON LAS MOCHILAS O BOLSAS PORQUE TIENDEN A ROBAR).

Lo primero que nos encontramos nada más llegar a las cuevas es su imponente estatua dorada de Murugan que mide nada más y nada menos que 42,7 metros y de la que se dice que es la más alta del mundo.

A medida que se van subiendo los escalones, vamos a ver monos, cada vez más. Es cierto que son muy “monos” y hacen gracia, pero nosotros os recomendamos que no les alimentéis como os hemos dicho antes. Tampoco conviene acercarse mucho ya que algunos de ellos están con sus crías y al aproximarte se ponen agresivos.

Uno de los monos con su cría agarrada.

Una vez subidos los 272 escalones “de la muerte” que lo llamamos nosotros porque llegamos agotados, hay maquinas expendedoras para comprar refrescos y souvenirs y que la verdad sea dicha, viene muy bien refrescarse porque hay no acaba todo, todavía quedan unos pocos escalones más que están pasando por una primera cueva y que ya es super bonita.

Cuando llegamos a los últimos escalones, no os preocupéis porque son pocos, por fin ponemos los pies sobre la cueva principal, una cueva imponente con un enorme agujero que deja ver el cielo y que por eso tiene esa naturalidad que tanta magia le da al lugar.

Nosotros personalmente nos quedamos mirando como 15 minutos a nuestro alrededor contemplando la belleza del lugar (y para coger un poco de aliento) porque de verdad viajeros, que el sitio es impresionante.

Una vez recuperadas las fuerzas ya nos dimos cuenta de la cantidad de monos que hay, no solo por el suelo y por las escaleras curioseando con los turistas si no por las paredes también.

Otra cosa que nos llamó la atención, es que ya en el punto final hay un pequeño templo donde la gente puede ir a rezar, pero que, los turistas, si quieren que la persona que esté allí le ponga el bindi (el punto rojo que suelen llevar las mujeres hindúes entre los ojos) tienen que pagar.

OTRAS CUEVAS

Como hemos dicho antes, aunque la cueva principal sea gratuita, hay otras que son de pago y esas cuevas son cueva dude ramayana y dark cave. A continuación os contaremos un poco sobre ellas.

CUEVA DE RAMAYANA

Esta cueva es la más divertida de todas, tiene un coste de 5 Ringgit Malayos lo que equivale a 1€, por lo que si tenéis tiempo es bastante recomendable entrar. Su horario, es bastante amplio, abren a las08:30 de la mañana y cierran a las 18:00.

Sin ninguna duda es la cueva más adornada, cerca de la entrada, hay una estatua de Kumbhakarna, que es el hermano de Ravana y dicen que es enorme, decimos que dicen porque nosotros no llegamos hasta ella.

Otra de las peculiaridades de la cueva es que dentro, en lo alto el interior, hay un santuario a un linga de origen natural que, curiosamente tiene forma fálica y es un símbolo a Siva.

DARK CAVE

Esta cueva es muy interesante, nosotros no entramos por ir con el tiempo ajustado pero si tenéis lo oportunidad, no lo dudéis. Abre de Martes a Domingo siendo de 10:00-17:00 de Martes a Viernes y 10:30-17:30 Sábados y Domingos.

Ofrecen un circuito guiado de 45 minutos que recorre 800 metros de los 2 km explorados hasta el momento. Cuando lleguéis al escalón 204 de los 272 totales, veréis la entrada a mano izquierda. Una vez dentro, lo que os podéis esperar es entre otras cosas, dos especies de murciélagos, formaciones de piedra caliza, depósitos de guano y hasta la araña de tapadera.

Existe otra opción que ya es para auténticos aventureros y es que, Malaysian Nature Society organiza un tour de 3-4 horas de duración aproximadamente. Para poder realizar dicho tour, hay que hacer un grupo de 10 personas mínimo y reservarlo con una semana de antelación.

RECOMENDACIONES

A continuación os vamos a dar una serie de recomendaciones que aunque a priori parezcan de sentido común, es mejor dejarlo por escrito para que no se nos olvide.

La primera de ellas es que cuanto antes vayáis, mejor. Las cuevas abren a las 08:00 de la mañana y están abiertas hasta las 20:30. Nosotros, llegamos allí sobre las 08:30 y ya vimos que había bastantes turistas. Lo mejor sin duda es llegar a las 08:00 o incluso un cuarto de hora antes para ser de los primeros y poder hacer fotos sin nadie a tu alrededor.

Otra de las razones de ir pronto es que el calor, es sofocante y si vais para media mañana os pasará factura. Es bien sabido que en los países del este de Asía el calor aprieta así que si podéis tener esos primeros minutos del día donde aún es “normal” la temperatura… lo agradecereis.

Una de los consejos más importantes es que no os olvidéis de llevar agua a la hora de empezar a subir las escaleras. No os tenéis que preocupar de comprar en Kuala Lumpur o en vuestro hotel ya que justo antes de las escaleras encontraréis muchísimas tiendas donde podréis comprar bebida para refrescaros.

Lo mejor es que compréis botellas pequeñas ya que si no se os calentará y no será nada agradable beber agua caliente con más de 30 grados centígrados en el ambiente. No os preocupéis si a mitad de camino os quedáis sin agua ya que una vez subido los escalones, podréis comprar también.

Chicas… ahora es vuestro turno. Si lleváis las rodillas descubiertas, no podréis subir así que llevar un pareo desde casa para que en el momento de empezar a subir las escaleras os dejen. Nosotros llevamos por si las moscas y menos mal, si bien es cierto que os pueden dejar uno, creemos que si lleváis vosotros mejor, porque a saber cuanto tiempo llevan sin lavarse.

Por último y el consejo más evidente… DISFRUTAD. Es un lugar increíble y único, desde que llegáis a los alrededores, pasando por la emoción de empezar a subir los 272 escalones y terminando por el cansancio que ello supone… cuando llegáis a la meta final os quedaréis con la boca abierta.

Pasaréis unos ratos divertidos mirando a los monos y viendo como intentan robar a turistas imprudentes. Si os gustaría dar de comer a alguno de estos curiosos y adorables animales, se puede comprar bolsas con plátanos para darles de comer. Eso si, por favor, no les deis de vuestra comida ya que no forma parte de su dieta y puede que no les siente bien.

Si no queréis perderos nada de nuestra aventura por Kuala Lumpur, AQUÍ os dejamos el link al post anterior. Hablamos de las archiconocidas Torres Patronas y donde os contamos lo que os encontraréis si decides visitarlas.

Esperamos que os haya gustado el articulo y a continuación os dejamos el video donde pudimos disfrutar de este experiencia.

 

 

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