DE NORTE A SUR

Amanece un nuevo día y ponemos rumbo de norte a sur.

DE AKUREYRI A HÖFN

DÍA 1

Comenzábamos el día con una ruta aún por definir ya que empezaba el primer día de los tres que pasaríamos durmiendo en el coche.

Mientras conducíamos íbamos mirando lugares por visitar y el primero que vimos interesante era Krafla, un lugar lleno de lava desmenuzada.

KRAFLA

Krafla, es un volcán aún activo donde pasear sobre él es genial. Poder sentir el calor del suelo y el vapor saliendo del mismo mientras caminas sobre él es una pasada y si además le sumas que empezó a llover mucho, lo hace algo épico.

 

Todo lo negro que podemos ver en la imagen es lava ya seca de alguna erupción pasada.

Lo que podemos esperar al llegar son humeantes fumadoras y cráteres. Se sitúa a 7 kilómetros al norte de la circunvalación y es una montaña de 818 metros de altura al que su nombre sirve para todo lo que le rodea, incluyendo la planta geotérmica.

Una vez visitado el lugar, ponemos rumbo al siguiente, que no es nada más y nada menos que la cascada de Détifoss.

DETIFOSS

La cascada, está situada en la entrada del Parque Nacional Vatnajökull Norte y es el principal atractivo de la zona.

Aunque no es la más alta de todas (44 metros) su anchura de 100 metros hace que sea la cascada más caudalosa de toda Europa y su “rocio” puede apreciarse hasta 1 kilometro de distancia.

Podemos escribiros lo impresionante que es, pero no hay nada mejor que verla vosotros mismos y aunque no es lo mismo, os dejamos unas imágenes para que os hagáis una idea de lo que es en persona.

Junto a Detifoss está también la cascada de Selfoss y aunque es menos impresionante no podéis perder la ocasión de verla.

Una vez vistas las cascadas pusimos rumbo al punto más al norte que estaríamos y nos toco atravesar una carretera llena de agujeros y sin asfaltar de casi 50 km en la cual no podíamos pasar de los 40-50 km/hora.

Nos dirigíamos al pequeño pueblo pesquero de Pórshöfn.

PÓRSHÖFN

Un pequeño pueblo pesquero con un puerto que fue muy concurrido desde la época de las sagas hasta principios del S.XX, donde vivió su mayor apogeo al contar con una planta de salado de arenques.

Actualmente es un buen punto de partida para visitar la remota península de Langanes, al la cual no fuimos por falta de tiempo.

Barco pesquero procedente de Groenlandia.

 

Vista aerea de la iglesia de Pórshöfn.

 

Pórshöfn a vista de drone.

Tocaba ir acabando el día y mientras buscábamos algún lugar donde aparcar el coche sin que molestase a nadie íbamos encontrando lugares tan hermosos como estos.

Finalmente, encontramos una recta kilométrica sin viviendas alrededor y es allí donde decidimos dormir, os dejamos una foto del mapa de Islandia para que os hagáis una idea.

Os dejamos un video donde podéis ver todo lo que os hemos contado hasta el momento, pero eh, que aún no hemos acabado ;).

 DÍA 2

Amanece un nuevo día con nuestro coche en medio de la nada, y comíamos galletas que teníamos para desayunar mientras íbamos planificando lo que hacer en este día.

 

Después de pensarlo, decidimos que íbamos a terminar en el pueblo de Höfn y como eran muchos kilometros a recorrer planeamos una ruta donde no pararíamos a ver muchas cosas.

Para empezar nos dirigimos a los Fiordos del Este con el objetivo de ver frailecillos y un pequeñísimo pueblo llamado Dalatangi que no tenía nada más interesante que un bonito faro.

Para meternos de lleno en los fiordos, teníamos que atravesar una carretera que nosotros la denominamos como “la montaña del infierno” y es porque era todo de gravilla subiendo un puerto que a posteriori había que bajarlo, donde llovía con intensidad y además acompañaba una densa niebla.

Después de pasarlo un poco mal y superar dicha carretera pasó todo el mal tiempo y nos dimos de golpe con maravillosos paisajes que nos dejarían con una sorpresa, y es que había un barco de pesca abandonado que era la principal razón por la que los pocos turistas que vimos paraban.

Muy a nuestro pesar, tuvimos que desistir con la idea de llegar hasta Dalatangi a ver el faro, que dicen que es de los más bonitos de la isla, ya que la carretera cada vez se estrechaba más y si te cruzabas con un coche era casi imposible pasar, teniendo en cuenta que en el costado había un precipicio directo al mar.

CAMINO A HÖFN

El día no fue el más productivo, pero tras quedarnos a tan solo 5 kilometros de Dalatangi por falta de confianza en nosotros mismos respecto al coche y la carretera, nos dimos la vuelta atravesando de nuevo la “montaña del infierno” y ya decidimos poner dirección directa a Höfn, lugar donde pasaríamos la noche.

Trayecto relativamente rápido gracias al buen estado de la carretera y que nos permitió disfrutar del paisaje viendo estampas tan bonitas como estas.

 

Una vez en Höfn, buscamos un lugar para dormir, no teníamos ningún alojamiento reservado por sus altos precios y a pesar de que la idea inicial era dormir en el coche, intentamos buscar un techo. Corroboramos de que sus precios estaban fuera de nuestro alcance por lo que al final volvimos a la idea principal y en un parking un poco a las afueras de la ciudad dormimos.

HÖFN

Después de pasar muchísimos kilometros sin ver ningún pueblo o alguno con apenas 5 casas, llegar a este pueblo parece que es como si llegáramos a una ciudad enorme, y no.

Es un pueblo pequeño muy conocido por el Humar, o lo que es lo mismo, las cigalas. Este marisco tan preciado es muy común allí y todas las entradas de los restaurantes tienen un dibujo del marisco.

El hecho de que sea típico no significa que sea barato ya que estuvimos curioseando diferentes restaurantes y es más caro que en España.

Finalmente cenamos en un lugar llamado Hafnarbúđin, con hamburguesas  y sandwiches calientes, pero que sin duda, su especialidad es la baguette de cigalas el cual cuesta 1200 coronas islandesas, o lo que es lo mismo 9,70 euros.

Si tenéis cualquier duda de todo lo contado en el post, no dudéis en mandarnos un correo y nosotros os resolveremos todas las dudas encantados.

 

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