SUR DE ISLANDIA

Bienvenidos a un nuevo post, hoy, os contaremos que ver en el SUR DE ISLANDIA.

JÖKULSÁRLÓN

La primera parada después de dormir en Höfn es lo que nosotros llamamos la “playa de glaciares” y es que es un sitio, único a nuestro parecer, donde vayas en la época del año que vayas encontrarás la desembocadura de un río y su playa contingente llena de pequeños glaciares causados por el deshielo.

Es verdad que este fenómeno es posible por el calentamiento global y si no hacemos nada para cambiarlo, cada vez será visualmente más bonito pero peor para nuestro planeta.

 

Como hemos dicho, nosotros fuimos desde Höfn y tras un pequeño trayecto de una hora aproximadamente observando los paisajes, te vas acercando. Te das cuenta de ello ya que el color del río que vas bordeando en todo momento va cambiando de tonalidad y se va convirtiendo en un azul-gélido muy fácil de identificar.

Cuando estas a escasos metros  ya se empiezan a ver los enormes trozos de hielo y lo único que pienses es ¡WOW! 

¿Que os parece? A nosotros nos pareció brutal y por eso lo incluimos dentro de nuestro TOP 5.

 

Una vez visto aquello  y de refugiarnos en el coche para huir un poco de la lluvia nos pusimos rumbo al siguiente punto, pero antes de llegar nos encontramos con una sorpresa que no la teníamos prevista y que sin duda nos encantó, pero claro, ¿que hay en la isla que no guste?

GLACIAR VATNAJÖKULL

Como hemos dicho, nos lo encontramos por casualidad y es que desde la carretera se puede apreciar un enorme “cacho” de hielo que puedes esperar que sea el comienzo de algo espectacular y por supuesto paramos.

Primero lo hicimos en el arcén ya que con el drone podíamos acercarnos, lo que no sabíamos es que un poco más adelante había un enorme parking y mucha gente.

Una vez visto esto, nos miramos y dijimos, “¡este es uno de los mejores días!” .

Desgraciadamente no pudimos quedarnos mucho tiempo ya que Islandia es Islandia y la tregua de lluvia no llegó ni a media hora, por lo que  fuimos al coche y nos pusimos rumbo al objetivo principal del día.

CASCADA SVARTIFOSS

La favorita de muchos, y no nos extraña.

No es la cascada más caudalosa ni mucho menos, dicha cascada la podéis encontrar en el post anterior que os dejamos AQUÍ, que además, no solo es la más caudalosa de la isla, si no que de toda  Europa.

Llegar hasta ella no es lo más placentero, un recorrido de unos 2-3 kilómetros nos separa desde el parking hasta el punto final, con sol y buen tiempo es un paseo para disfrutar, pero con lluvia y barro se hace un poco pesado.

Eso si, el paisaje es super bonito.

  

A medida que nos vamos acercando ya se va viendo la cascada, y como toda la gente que conocemos, opinamos igual. Es impresionante y su entorno la hace preciosa.

 

Una vez ya en el mirador más cercano de la cascada se nos olvidaron todas las dificultades que tuvimos para llegar y disfrutamos de la cascada bajo un manto de lluvia continuo, pero daba igual, merecía la pena.

 

Para que podáis disfrutar de todo lo hablado en video os lo dejamos como siempre.

 

Tras grabar, sacar las correspondientes fotos y admiras el maravilloso entorno fue turno de la siguiente parada, ya la última antes de acabar el día, y es que hay que decirlo, fue un día de lo más intenso y entretenido.

PLAYAS NEGRAS DE VIK

Empezaba a terminarse el día y no pudimos elegir el mejor sitio para despedirlo, parecía sacado de una película y es que de golpe, se despejó y tuvimos un atardecer precioso.

Tras llegar a Vik, un pueblo mediano para lo que es Islandia, con gasolineras, supermercado, (donde aprovechamos para abastecernos), y bares, fuimos directos a sus playas, y al principio nos extrañó que no encontrábamos las típicas estampas que vimos en otros blogs y canales de Youtube, que por cierto, AQUÍ os dejamos el nuestro por si queréis pasaros :).

Al fondo, se puede apreciar las famosísimas columnas sobre el mar, por lo que confirmamos que no estábamos en el lugar correcto, así que volvimos al todoterreno y nos pusimos rumbo a la playa correcta.

Una vez allí, supimos que era la correcta ya que estaba plagada de turistas y chinos nos acercamos hasta sus paredes de basalto para sacarnos las típicas fotos que todos se sacan y disfrutar del mar, que azotaba con mucha fuerza.

 

FRAILECILLOS

Viajeros… ¡es aquí donde por fin pudimos ver a los tan buscados frailecillos! No tenemos fotos decentes  porque estaban lejos y no tenemos el equipo  fotográfico adecuado para ello pero os podemos asegurar que nos emocionamos mucho.

En esta playa, podemos encontrar también Reynisdrangur, o lo que es lo mismo, dos columnas que sobresalen del agua. la leyenda cuenta que eran dos troles que estaban peleando y al amanecer, la luz del sol les pretrificó, pero realmente son dos columnas creadas por una erupción volcánica.

Al lado opuesto de las columnas basálticas de la playa, podemos encontrar Dyrhólaey, una preciso altillo con unas vistas de escándalo y un faro precioso, así que antes de que se hiciera de noche, fuimos a verlo y es allí donde finalizaríamos nuestro día de visitas.

Dyrhólaey al fondo.

Una vez en lo alto, lo primero que hicimos fue acercarnos al faro y admirar su belleza junto a su entorno, porque menudas vistas hay desde el faro, podemos ver una playa kilométrica de arena negra con las olas bravas donde cualquier surfista desearía cabalgarlas.

A pesar de estas dos estampas que acabas de ver, la joya de la corona no es ni más ni menos que este enorme arco de piedra que se alza junto a las playas y que tiene un tamaño descomunal.

  

Desgraciadamente se hacía de noche y allí no podíamos dejar el coche aparcado y dormir así que decidimos hacerlo en el que seguramente sea el mejor lugar posible que podíamos dormir, la cascada de Skógafoss.

 

CASCADA DE SKÓGAFOSS

Pongamonos en contexto, nos despertamos con esta vista y encima con sol, ¿que podría ir mal? Nada.

 

Skogafoss, esa majestuosa catarata de 62 metros de caida se encuentra en el extremo occidental de Skogar y a escasos 15 minutos en coche de Vik.

Se puede apreciar la cascada desde varios puntos, la base como habéis podido ver en la foto, o por las escaleras laterales, donde arriba del todo hay un mirador y a continuación un camino precioso donde ver ovejas y paisajes de cuento.

cuenta la leyenda, que detrás de la cascada hay un cofre lleno de oro, nosotros no nos atrevimos a descubrirlo jeje.

Como hemos dicho, en la parte alta de la cascada hay un sendero donde puedes caminar durante horas y terminarías en el glaciar Vatnajökull, nosotros solo anduvimos 30 minutos pero las vistas que nos dejó fueron increíbles.


Una vez disfrutado del paisaje y de la paz que transmite andar con poca gente y con el sonido continuo del agua, fuimos al último punto del día, ya que después iríamos directos a Reykjavik y nos tomaríamos la tarde libre para descansar.

AVIÓN ABANDONADO

Quien ha oido habla sobre Islandia seguramente haya escuchado de un avión abandonado en medio de la nada, y si busca fotos en internet encontrara el esqueleto del mismo rodeado de nada y es que así es.

Pegado a la cascada, en la carretera  circular 1 dirección Vik y entre las salidas 221 y 222, hay un área de descanso/parking bastante grande. Es ahí donde tenéis que aparcar para caminar hacia el avión y aunque parezca que no sea el lugar, ya que no está indicado en ningún cartel, confiad en vosotros mismos y adentraros a andar.

Para daros una pista, el camino hacia el destino se ve tal que así.

Tened paciencia, ya que dependiendo del paso al que vayáis tardaréis aproximadamente una hora para llegar y otra para volver.

Hasta abril de 2016 se podía acceder en coche y aparcar junto al avión, pero el dueño del terreno, visto el deterioro del mismo decidió cerrarlo y solo permitir el acceso a pie.

Cuando parece que nunca llega el momento, se puede ver a lo lejos su silueta, y poco después habréis llegado.

A pesar de la emoción que tendréis al verlo, no os decepcionéis cuando veáis que por dentro está vacío, solo queda el esqueleto y ahora os contamos porqué.

Solo queda el fuselaje del avión ya que cuando fue abandonado, decidieron que era mejor dejarlo allí que llevarlo a un aeródromo y como no había ninguna carretera asfaltada cerca, y además pasó la guerra fría de por medio, se fueron llevando partes del avión poco a poco.

Con los años, pasó desapercibido, pero gracias a unas fotos, la gente empezó a curiosear y a día de hoy podemos decir casi con seguridad que es una de las estampas más fotografiadas de todo Islandia.

CONCLUSIÓN

Una vez disfrutado y hablado con otros viajeros que visitaban el avión y contado historias de como tuvo que ser la decisión de aterrizar en ese remoto lugar, volvimos al coche y nos fuimos a la capital. Allí nos tomamos la tarde libre para descansar ya que al día siguiente nos esperaba un día divertido y necesitábamos todas las pilas cargadas.

Si os surge cualquier duda nosotros estaremos encantados de responderos a todo lo que podamos siempre desde nuestra perspectiva.

Nos leemos en el siguiente post.

 

 

 

Deja un comentario